Biometría facial, control en el exterior y nuevos testigos: así se alistan las elecciones de 2026

El Consejo Nacional Electoral (CNE) y la Registraduría Nacional del Estado Civil avanzan en la definición de los ajustes operativos que marcarán las elecciones de 2026, con el objetivo de fortalecer la transparencia, reducir el fraude y evitar la suplantación de votantes en las consultas de marzo y en los comicios legislativos y presidenciales.

Tras concluir las elecciones atípicas en Bucaramanga, donde Cristian Portilla se impuso con 63.317 votos, ambos organismos destacaron el balance positivo de la jornada y la puesta en marcha de los primeros equipos de biometría facial, una herramienta que se extenderá a nivel nacional en los próximos procesos electorales.

Durante los comicios en la capital santandereana, la Registraduría desplegó cerca de 100 equipos de biometría facial en los 88 puestos de votación, con el propósito de disminuir de forma significativa los riesgos de fraude electoral y suplantación de identidad. El registrador nacional, Hernán Penagos, aseguró que se avanza en la implementación de múltiples mecanismos que permitan garantizar la integridad del sistema electoral.

Penagos explicó que esta tecnología ya ha sido utilizada en 19 elecciones atípicas realizadas en el último año y medio, con resultados satisfactorios, y que para las elecciones de 2026 se proyecta su implementación en cerca de 60.000 mesas de votación, lo que equivale a aproximadamente el 50 % del total habilitado en el país.

Otro de los anuncios clave estuvo relacionado con los procesos de escrutinio y el manejo de resultados en el exterior. Con más de tres millones de colombianos habilitados para votar fuera del país, la Registraduría establecerá un registro diario de votación durante la semana electoral en los cerca de 150 consulados, información que será enviada al cierre de cada jornada.

Esto implica que las votaciones, que se realizarán entre las 8:00 a. m. y las 4:00 p. m., quedarán bajo custodia del órgano electoral de manera diaria. De forma paralela, se habilitarán canales de atención permanentes para denuncias por presuntas irregularidades y un monitoreo continuo a las mesas de votación.

En cuanto a los testigos electorales, el CNE anunció un cambio estructural: a partir de 2026, su capacitación será asumida directamente por este organismo y no por los partidos políticos. El presidente del CNE, Cristian Quiroz, explicó que esta decisión busca mayor neutralidad y control institucional.

La medida se da en un contexto marcado por antecedentes como la sanción por la superación de topes electorales en la campaña presidencial de 2022, donde uno de los gastos no reportados correspondía precisamente a la capacitación de testigos electorales.

Según Quiroz, los colectivos interesados deberán inscribir sus comités de testigos ante el CNE, que una vez avalados, recibirán la formación correspondiente. Para este proceso se destinarán más de 35.000 millones de pesos, con el objetivo de capacitar a cerca de seis millones de personas antes de las elecciones de marzo, mayo y junio de 2026.

Finalmente, las autoridades electorales resaltaron el fortalecimiento de la observación internacional. La Unión Europea anunció que desplegará desde enero una misión de más de 130 observadores, en lo que se proyecta como una de las misiones más amplias de los últimos años.

Foto: Colprensa

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